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José Padeira, Director de www.masdecaballos.com:
Orígenes de la moderna equitación
Las competiciones hípicas de salto de obstáculos han
cambiado mucho en las últimas décadas en casi todos los conceptos,
siendo el técnico de una modificación sustancial. Todo el mundo sabe
bien, que los concursos técnicamente han cambiado totalmente en
cuanto a la configuración de los recorridos, los tipos de
obstáculos, las distancias…Se dice que los recorridos ahora son más
técnicos, aludiendo a distancias mucho más cercanas y comprometidas
y obstáculos de configuración más liviana (menos armados, dicho de
forma coloquial). Todo ello es una evidencia que nadie pone en duda
y, de momento, claramente seguida que implica además unos caballos
con unas cualidades particulares.
La historia ecuestre: los cambios en las
teorías y la comprensión de algunas escuelas
Si repasamos un poquito, y sin pretensiones,
la historia ecuestre vemos algo en la evolución de la equitación en
el mismo sentido. Ya antes de Jesucristo hay tratados hípicos de
suma importancia como los de Jenofonte
(Hippiké e
Hipparchikos), que tienen muchos contactos con la equitación
de hoy en día en cuanto a la flexibilidad de los caballos, el buen
trato y cuidado, el castigo innecesario…, en una época en que no se
montaba con calzones, con las rodillas descendidas, los pies hacia
abajo, buscando el contacto y siempre cuidando el asiento. Yéndonos
ya mucho más tarde al siglo XVI, Pluivinel
apoyó la idea de suavizar las ayudas, pero siempre en una equitación
basada en el interior en la que se restringía mucho el avance del
caballo (pilares) dejando al mismo poca iniciativa y con clara falta
de naturalidad. Posteriormente, Gueriniére
(1688-1715) dio mayor importancia a la flexibilidad y se dice que
fue el descubridor de la “espalda a dentro”.
Gueriniére ha sido considerado el padre de la equitación
clásica y marcó las corrientes europeas de
Versalles, Saumur y la Escuela
Española de Equitación de Viena. Insistió mucho en sus tratados y
clases que se debía despreciar el castigo a los caballos que tanto
se había preconizado. Aunó las ayudas de las piernas con el asiento.
François
Baucher (1796-1873) fue un gran maestro de la equitación,
aunque hubo una época en que fue muy denostado (de ello hablaremos
después), y del mismo se dijo que sus teorías podían sintetizarse en
“mano sin pierna-pierna sin mano”, una síntesis indudablemente
exagerada. Ello pudo tener relación con que
Baucher tenía las piernas impedidas a causa de que se le cayó
encima una lámpara de araña mientras montaba. Al mismo tiempo que
Baucher estaba
D´Aure que preconizaba el uso de la fuerza contra la
resistencia de los caballos. Seguidamente
L´Hotte sintetizó a los dos anteriores: enseñaba las teorías
de D´Aure pero montaba bajo los
conceptos de Baucher (indudablemente
la síntesis
fue
muy buena). El inglés James Fillis
–también trabajaba primordialmente en circos como
Baucher-, dicen que consiguió el
galope hacia atrás, ejercicios sobre tres extremidades, realizaba el
salto sin ceder las riendas y sin levantar el asiento…Todo ello hace
ver claramente que por una parte hay conceptos absolutamente
fundamentales, pero por otra que la equitación se basaba
primordialmente en un arte realizado en recintos cerrados. La gran
revolución vino con Caprilli, que fue
el gran introductor de la que fue la equitación moderna y rompedora
con algunas teorías absolutamente innovadoras. Mucho se podría
hablar del caballero italiano pero resumiendo hay que decir que con
él se comenzó a saltar cediendo las riendas y dejando utilizar el
cuello al caballo con el asiento y el cuerpo siguiendo la
trayectoria, como se realiza hoy en día. Las teorías de
Caprilli vinieron de sus grandes dotes
de observación (horas y horas viendo a los caballos saltar en
libertad) y de que como militar, que era, trataba de que la
equitación fuera la mejor posible para la guerra. Pero habría que
preguntarse, ¿es que no hubo guerras hasta entonces?.
Alejandro Magno, gran leedor de Jenofonte,
tuvo la mayor representación guerrera a caballo posiblemente de la
historia. El macedonio unido a Bucefalo
entraba en batalla de la forma más contundente. Dicen los
historiadores que la habilidad de revolverse y las “levadas” del
castaño oscuro eran excepcionales. Una anécdota –aunque no viene
totalmente al caso- es que Bucefalo en
las grandes marchas hasta las batallas siempre iba a la reata y sólo
era montado en los actos verdaderamente de combate, y también se
habla mucho de los cuidados de Alejandro a su caballo después de los
combates, afirmándose que nunca se iba a dormir hasta que no
constataba el buen acondicionamiento de
Bucefalo y que le ponía ungüentos siempre en las extremidades
(precursor de las vendas de descanso).
Caprilli intentó que el caballo galopara grandes distancias,
pero no consiguió su propósito (gran conocedor del
steeple y del completo de entonces).
Las lesiones de los caballos en estos intentos se sucedieron
constante e inevitablemente, en una clara demostración que implica
que por mucho que se entrene al caballo las grandes distancias
seguidas son imposibles (de aquí los “vet
gates” de los
raid). Las exitosas teorías de
Caprilli crearon, como así casi siempre ocurre, un desprecio
absoluto a los conceptos baucherianos.
Durante muchos años, la equitación fue primordialmente militar y
totalmente imbuida por las ideas del italiano. El tema era lógico,
pero no absolutamente cierto, pues no se podían despreciar otros
conceptos. Además, el talento de Caprilli
sólo estaba reservado para muy pocos. Los sistemas
caprillianos obligaron a nuevos
diseños de monturas que permitieran una equitación acorde. Desde el
punto de vista de los jinetes más famosos, los conceptos de
Caprilli en quien fueron más
relevantes fueron en el también militar italiano
Piero D´
Inzeo (1923), que ha sido uno de los
grandes de la equitación mundial junto a su hermano
Raimondo (1925), tal vez menos
ortodoxo en el caprillismo que su
hermano mayor (baste decir que entre los dos tuvieron 25
participaciones entre olimpiadas y Campeonatos del Mundo). Asimismo,
la equitación militar española fue en gran manera fiel seguidora
también de Caprilli y muy denostadora
de Baucher.
Cuando ya en las últimas décadas los conceptos
técnicos de los concursos hípicos cambiaron con los tecnicismos, a
los que nos hemos referido en el primer párrafo, las tendencias en
la equitación tuvieron que abrirse. Si grandes conceptos de
Caprilli siguen aún vigentes, también
hay que pensar en algunas teorías de Baucher
en unos recorridos en que se ha pasado de la gran naturalidad otra
vez a unos conceptos más antinaturales o artificiosos. Como se ve,
nada es sólo de una forma absoluta sino que en la combinación de las
ideas está lo acertado.
Caballos al menos diferentes
Así también, los caballos y la cría de los
mismos tiene que adecuarse a los nuevos tiempos. Se crían caballos
de una forma menos natural pero con absoluta necesidad que sus
cualidades sean las adecuadas para los recorridos vigentes. Si
anteriormente la valentía de los caballos era de una necesidad
absoluta y primordial con los grandes obstáculos y con algunos
naturales (banquetas, fosos…), hoy en día, aunque la misma es
también necesaria, el equilibrio y la facilidad intrínseca para las
nuevas dificultades es necesaria de forma irrefutable. La cría
irlandesa y británica, muy basada en la naturalidad, ha descendido
de calidad en los últimos años siendo muy superior la de los libros
alemanes y holandeses. Los británicos no consiguen sus mayores
triunfos con caballos de su cría y los irlandeses, aunque siguen
utilizando en su cría sus excelentes yeguas, muchas veces con
ancestros de sus purasangres de steeple,
han incorporado sementales de ascendencia de otros libros como
Cavalier Royale
(Cor de la
Bryère por Liguster-Ladykiller
xx), teniendo que hacer una excepción
con Cruising (Seacrest
y Mullacrew por
Nordlys xx).
No hay que depreciar épocas anteriores
No debe ello despreciar de alguna manera
tiempos anteriores, simplemente hay grandes cambios en las
tendencias y los nuevos tiempos implican una gran sofisticación de
medios, que posibilitan logros superiores.
Se puede montar de distintas maneras. La equitación
alemana y estadounidense
De todas formas, las escuelas ecuestres de los
distintos países hacen que la equitación que se practica en unos sea
diferente a la de otros. Unas diferencias más de formas y de
estética que de otra cosa, pues a caballo se puede montar de formas
muy diferentes que todas ellas pueden conllevar a hacerlo bien. En
España, se nota que es un país puramente latino en sus formas con
una idiosincrasia muy clara, no exenta de naturalidad. No tiene nada
que ver la equitación alemana con la estadounidense por ejemplo, con
dos formas de montar bien diferentes, pero que las dos son buenas,
lo vimos bien en los últimos JEM en el
“cambio
de caballos” con dos amazonas estadounidenses (Madden
y Michaels
Beerbaum), y una de ellas (Michaels)
imbuida de las teorías alemanas, pero que no puede obviar sus
maneras americanas. Hay que recordar aquí, que la equitación
estadounidense tiene una gran influencia europea por el húngaro
Bertalan de
Nemethy (1911-2002) de la máxima repercusión en el país
americano, y que sus grandes conceptos provienen de la caballería
secular de su país de origen. Hay que añadir que en la época de
Nemethy en Estados Unidos se montaban
primordialmente caballos purasangres, y si bien hoy en día montan
principalmente caballos europeos (alemanes,holandeses…),
los buscan con gran ascendente de purasangre. De ello también
tenemos un buen ejemplo en los dos mejores caballos de las amazonas
citadas con anterioridad, pues Authentic
(Madden) su madre es por el purasangre
Katell y
Shutterfly (Michaels) su madre
es por el purasangre Forrest. Dos
caballos que es muy posible que compitan este verano en la
olimpiada: Shutterfly con el equipo
alemán y Authentic con el
estadounidense (ya está en la lista corta y ganó el oro por equipos
en Atenas 2004). Lástima, que nuestro país no compita en salto en la
olimpiada de este año, como tampoco lo hizo en la de hace cuatro
años. También es obligado decir que la jáquima, tan en boga en
Estados Unidos (sobre todo en reining),
proviene de la equitación española (recordemos a los Reyes Católicos
entrando en Granda con sus caballos con jáquima). El caballo llegó a
América con los españoles.
España en la olimpiada de doma
Sí parece, todo lo indica así, que se
competirá en la olimpiada china en la especialidad de doma.
Lógicamente, no se conseguirá el éxito de Atenas (Ferrer
Salat, Soto, Jiménez y Rambla), pero
se sigue con la participación olímpica, lo cual es importantísimo. Y
ya que hablamos de doma, nos volvemos a acordar de
Jenofonte (rodillas descendidas,
pies hacia abajo, buscando el contacto, siempre cuidando el
asiento…).
José Padeira (Director de www.masdecaballos.com)
30/3/2008 |