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TAPATÍO
Tapatío y Carlos López-Quesada
Este pequeño caballo argentino, Tapatío, de la
mano del talentoso jinete español Carlos López-Quesada, conformaron
un binomio de excepción en la década de 1950, siendo un referente
del equipo español en salto de obstáculos.
Carolo López-Quesada, se refiere al binomio
Tapatío - Carlos, sus logros deportivos, conformación, adquisición,
etc.
“Mi padre ha sido el primer jinete español en
realizar un recorrido sin faltas en unos Juegos Olímpicos. En los
Juegos Olímpicos de Estocolomo 1956, con Tapatío, realizó el primer
cero de la prueba en la segunda vuelta; prueba harto difícil ya que
entre las dos vueltas, Hans Gunter Winkler (Halla), Raimondo D’Inzeo
(Merano) y mi padre con Tapatío, fueron los únicos binomios en
conseguirlo."
“Medalla de Oro individual en los Juegos del
Mediterráneo de Barcelona, así como plata por equipos. Ganador de
cuatro Copas de Naciones con España, dos en el CSIO de Madrid y dos
en el CSIO de Lisboa, ganador de la Copa del Generalísimo, segundo
en el Gran Premio del CSI de Barcelona, segundo en el Gran Premio de
Niza,…, siendo una pieza importante en el equipo español en los años
cincuenta.”
“Al día de hoy, creo que Tapatío, su pequeño
alazán argentino (1,52 mts. a la cruz), tiene el mejor ratio de
salidas en Copas de Naciones contra recorridos sin falta, de un
binomio en España.”

D'oriola, Carolo y Carlos López-Quesada
“Tapatío era un caballo argentino que vino a
correr a Europa con el equipo mejicano. Humberto Mariles (medalla de
oro olímpica en 1948, Londres), lo trajo a Europa. Mariles manejaba
toda la escuadra mejicana. Lo montaba Ruben Uriza (medalla de plata
olímpica en Londres 1948), y mi abuelo Carolo decidió comprarlo para
mi padre.”
“Era un "enano", 1,52mts. a la cruz, aunque
era "doble" de fuerte.
Era un poderosísimo caballo, aunque muy lento.
Ganó en España muchas potencias saltando varias veces por encima de
los 2 metros.
Era cojo; no estaba cojo, lo era; cuando salía a la
pista se transfiguraba. Iba moviendo siempre la cola como una
locomotora, tenía una clase excepcional.”
“Cuando corrió los juegos olímpicos de
Estocolmo (1956), Necco Pessoa le dijo a mi padre: “Carlos, tengo el
caballo mas pequeño de la olimpíada "; fueron a verlo y era
realmente pequeño, pero cuando fueron a ver a Tapatío, Necco quedó
impresionado de su tamaño.”

Pierre Jonquers D'Oriolá y Ali Baba, oro individual,
Olimpíada 1952
Tapatío poseía las características físicas
propias del mestizo S.P.C. argentino que abundaban en nuestros
campos, estancias y fincas, incluso hasta fines del s. XX. Este
mestizo estaba constituído por el cruce absorbente del SPC y el
criollo (descendiente del caballo español). También, junto a los
anteriores, puede haber alguna influencia de otras razas como
trotones franceses, percherones, hackney , clydesdales, shires,
rusos, árabes, trackeneres, anglo normandos, etc., siempre con el
cruce absorbente del SPC. Todas estas razas eran representadas por
sus mejores exponentes, solo ellos se importaban.
 
Caballo Criollo y SPC, antepasados de Tapatío
En el caso de Tapatío, su antepasado criollo
estaba muy presente. Además de su pequeña alzada, 1.52 mts, poseía
características de “transversalidad”, que Don Emilio Solanet tanto
remarcaba entre las características de los caballos criollos
(también conocidos como “Solanet”), combinadas con la gran clase de
los SPC importados o criados por argentina.

Tapatío en la Olimpíada de 1956
Tapatío, mimado en su retiro, moría de viejo
en la finca de los López-Quesada, en las afueras de Madrid. Nació en
la pampa argentina (en Tehuelche, llanura sin árboles). Se ganó el
corazón de los mejicanos que lo rebautizaron con un nombre muy suyo:
“Tapatío” (oriundo de Guadalajara, estado de Jalisco en Méjico),
terminando en España, origen de sus antepasados criollos.
Su generosidad no tiene límites, dio gloria a
argentinos y españoles que se enorgullecen de su legado.
¡GRACIAS TAPATÍO!
Ataulfo Barrio
17/4/2008 |